Strange Fruit - Billie Holliday

Billie Holiday
Billie Holiday

A finales de los años treinta, Abel Meeropol un profesor judío de Nueva York quedó impresionado al ver la fotografía del linchamiento de dos afroamericanos en un estado del Sur. Una muchedumbre de blancos de todas las edades, hombres, mujeres y niños, aparecían sonrientes alrededor de los cadáveres de Thomas Shipp y Abram Smith, colgados de dos álamos en medio de la noche. Aquella visión, cruda y desagradable, se le metió en la cabeza y no pudo dejar de pensar en ella durante varios días. Como resultado de esa experiencia escribió el poema ‘Bitter Fruit’ (Fruta amarga), que publicó bajo el seudónimo de Lewis Allan. Ante la excelente acogida, sus compañeros del partido comunista le animaron a ponerle música, y así nació la canción ‘Strange Fruit’. (Aunque más adelante se diría que fue Holiday quien puso música al poema de Meeropols, quedó demostrado que no fue así).

Aquí les dejo el poema traducido al español. Pueden leer más referencias sobre la canción en Wikipedia.

Frutos extraños

Los árboles del Sur tienen frutos extraños.
Sangre en las hojas y sangre en las raíces.
Cuerpos negros balanceándose con la brisa del sur.
Extraños frutos colgando de los álamos.

 

Una escena pastoral del Sur galante,
los ojos fuera de sus cuencas y la boca torcida,
aroma de las magnolias, dulce y fresco,
entonces, el repentino olor a carne quemada.

Yo no voto partidos, voto personas

He escuchado muchas veces este tipo de aseveraciones que tienen un sentido que no se ajusta a la verdad y constituye una irresponsabilidad cívica. Aquí un intento de esclarecer y de ayudar a pensar.

Las ideas surgen de nuestro razonamiento y de nuestra imaginación, por lo que pueden contener elementos lógicos o de razonamiento, ontológicos o de prueba de existencia, trascendentales con consecuencias importantes y  subjetivos (de sentimientos, prejuicios, etc.)

La diferencia entre una persona y un partido político en realidad está en la doctrina, a la cual las personas pueden adherir o no según su sea su ideología.

Para definir la palabra "doctrina", normalmente usamos la acepción tres de la RAE que dice que es: "Conjunto de ideas u opiniones religiosas, filosóficas, políticas, etc., sustentadas por una persona o grupo. Doctrina cristiana, tomista, socialista, etc."

Como individuos somos únicos e irrepetibles pero siempre hay puntos de unión respecto a la doctrina porque adherimos a una o a varias de ellas y en ese sentido pasamos a formar parte de la sociedad. No existe una persona sin ideología y sin doctrina porque la primera determina la segunda, van de la mano. Por ejemplo: vamos a la iglesia porque nuestra ideología, se inclina a aceptar la doctrina católica, empatiza con ella, por decirlo de alguna manera.

De Bulos y Chismes

Uno de los textos que escribí allá no tan lejos y no hace tanto tiempo, en esos momentos cuando se empieza a aprender en serio las razones que cimientan nuestra experiencia de vida.

diarios
diarios
Hace unos cuantos años escribí algunos artículos que fueron publicados en diferentes sitios web en los que participé. Desgraciadamente no están más en línea porque fue en los albores de la internet, cuando el único lenguaje que se utilizaba era el HTML y el único programa de edición era FrontPage. Cuido estas notas como tesoros de la experiencia y como gratos recuerdos de un tiempo pasado en donde enriquecí copiosamente mis conocimientos sobre informática y medios de comunicación.

A partir de la internet todo ha ido creciendo y avanzando a pasos agigantados y parece mentira que aún tengan vigencia mis escritos aunque padezcan en parte de obsolescencia y quizás un poco de olor a rancio.

Hay uno dando vueltas en la sección “Divagando” de este blog referente a los foros. Hoy les dejo aquí trozos de otro que, dada su temática, y el momento que de un tiempo a esta parte vive nuestro país, es crucial tener en cuenta, sobre todo por los jóvenes. Habla de los bulos y los chismes, ese fue en su momento y es ahora su título.

Al final les dejo una reflexión final porque en los tiempos electorales que nos toca vivir tiene una vigencia y un peso específico importante. Quizás para la mayoría es algo ya sabido, pero no importa porque la idea es resaltarlo, refrescarlo y ponerlo sobre el tapete.

Hay discursos que...

Detrás de todo texto siempre hay propósitos, a veces identificables, a veces no. Es nuestro trabajo y nuestro ejercicio cotidiano, aprender a diferenciar las verdades de las mentiras, su origen y su intencionalidad.

 Hay gente muy suelta de cuerpo que toma una posición radical sobre algo agarrándose del primero que lanza una opinión a los vientos etéreos de la web, o toma como verdad absoluta lo que dice un sitio determinado. Esto sucede en todos los ámbitos, desde las ciencias pasando por lo que es tecnología hasta la política. Se hace realidad el famoso programa de “Hablemos Sin Saber” con el que tanto nos divierte Yayo.

Y hay otra cuestión más profunda aún: saber desde qué lado se opina, se versiona, se escribe o se publican las cosas. Esto ya es un poco más difícil y hay que sumergirse en el océano digital para dar con ese dato que de seguro en algún lado está. Porque las personas no son rocas inmutables, tienen sentimientos, ideologías, alma y espíritu, nada es imparcial.

Recuerdo lo que sucedió cuando salió Windows Vista. Una sarta de opinólogos salió a decir que prácticamente era la panacea de la informática y de los sistemas operativos. Windows Vista resultó ser un verdadero fiasco para los usuarios que resultó en un fracaso económico para la compañía, algo que presentí desde el primer momento porque había mucho ruido marketinero. Luego, hurgando en la web di con que varios de esos opinólogos estaban directa o indirectamente relacionados con Microsoft, la empresa que lo desarrolla, o con subproductos que dependían directamente de esa plataforma.