eternidad

Mirándote encontré la paz
en el agua profunda de tus ojos
me quedé allí en la cruz
clavado y sin presión.
La ausencia cuajó
la arteria espiritual de mi alma
fui un pedido y no dije nada,
callé a viva voz un rezo
terminal e instestino.

En la lucha diaria te amo
con manos trémolas te palpo
mi corazón como un puño te guarda
moneda dorada y de plata
piel y luz
mar de aire y pasión.

Porque es así.

Virgen Maria
Virgen Maria

Soy de ti un ajetreado pedazo de tierra más,
arenal corriendo por la cuneta de la vida,
arrastrando la sumisa consumición de saber
que siempre se pierde algo cuando la conquista llega.

Soy de este mundo un eterno mirador flotante,
equidisto de estaciones en línea recta a los pinos vetustos,
allí donde mi humanidad será masa y fermento,
nuevo y pacífico pan ácimo y completo,
de hoy y de todos los tiempos.

camino horizonte
camino horizonte

Al cumplirse el aniversario de este poema que pertenece a mi obra "Cruz y barro", de tono místico/religioso, he decidido publicarla y aquí está: 

Miro este mudo desierto impávido que pasa lento,
las horas que se caen a pedazos y nada es cierto,
como una metralla me perfora la sien y los recuerdos
y es un alivio saberte que aún estas aquí dentro.

¿Quién sos? Albañil de reboque fino y grueso,
tapizas mi interior y decoras mi pensamiento.

¿Quién sos? Hornero marrón y barro fresco,
construyes mi casa contra vendaval y tormentos.