"Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando."
(Rabindranath Tagore)


Tiñe el lirismo mi día cocinando luces
y tras los colores de tu áurea
se extravía mi pincel.
Repito desvariando
que no valen las ideas si no estás adentro,
donde la piel se hace agua dulce
y escamas de nubes
y pastoral.

La noticia es que hoy
supe sufrir pinturas,
como nunca puedo respirar el tiempo
cuando la esperanza de tu credo
lanza acuarelas a mi razón.
Y allí me engendro orate,
pintor tierno, amor tosco,
sincero y sin pudor.

"... tengo esa nostalgia de domingo por llover, de guitarra rota de oxidado carrousel..."
(Victor Heredia)


No aguanta más la dilación el mañana,
no puede esperar retorcer el sol sin ti.
Ahí, en el chubasco de la sombras,
vas y vienes como el heno con el viento
en los campos del ayer.

Añoro el hombre que en ti ya fui,
el que mascaba tu despliegue de alegría,
la carroza irreverente de tu risa,
el mantra azul de tu mirar ecléctico
en cada minuto de esta patria.

El kerigma de tu verba me estruja adentro,
es un céfiro de paraísos ancestrales
que traen el rato eterno de tu ser
cuando invoco latinoamérica intensa,
revolucionaria y perfecta.

Cristina Fernandez
Cristina Fernandez

La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será

Ella no se irá,
no muevan el ta te ti vivencial en crudo,
no hace falta el ajedrez pensador,
ni la meditabunda parafernalia de ayer.

Ella no se irá,
no canten el réquiem público desolado,
no hace falta la trova de la turba enardecida,
ni la romanza gloriosa de mañana.

Ella no se irá,
no lloren el futuro que avecina y se empecina,
no hace falta el sollozo clandestino,
ni el lagrimal humor acuoso del espíritu.